29 Junio de 2010
viernes, 9 de julio de 2010
Barranco Cicera
Etiquetas: barrancos
Publicado por Barbo en viernes, julio 09, 2010 0 sartenazos
Video del Barranco del Navedo
Video de este barranco en el Desfiladero de la Hermida, el 29 de Junio de 2010:
Publicado por Barbo en viernes, julio 09, 2010 0 sartenazos
martes, 6 de julio de 2010
Barranco Navedo
29 Junio de 2010
El barranco del Navedo es un sencillo descenso muy utilizado por las empresas de aventura, por lo que es dificil bajarlo en soledad. Es por ello, que el Martes 29 de Junio, día grande de los San Pedros de Burgos, decidimos ir hasta el desfiladero de la Hermida, junto a Potes, para bajar este río.
Además hay que aprovechar el tiempo, así que combinaremos este descenso con el de su vecino, Barranco de Cicera, y en un mismo día haremos el Navedo, el Cicera y estaremos en Burgos a las 8 de la tarde para ver el partido de España Vs Portugal del Mundial de fútbol.
Emprendimos el viaje el día anterior y dormimos junto a una casa abandona que hay al final del río muy cerca de la carretera.
Lo primero que llama la atención es un fantástico entorno, al encontrarse en mitad del desfiladero de la Hermida, lo que ya le da un primer toque a la actividad.
El coche se deja en un pequeño parking justo donde el Navedo desemboca en el Deva, se a su vez es el punto donde termina el descenso. Con lo cual el retorno es 0 minutos.
Por otro lado, la aproximación son sólo 15 minutos, así que tenemos todos los necesario para que los fines de semana esté a reventar. En cambio, el martes, seremos los únicos en aparecer por allí.
Nos levantamos temprano y después de desayunar nos ponemos la parte de abajo del neopreno para hacer la aproximación, en la que ascendemos por la derecha del cauce viendo algunas de las dificultades del descenso y los toboganes del mismo. En un cuarto de hora estamos junto a un puente de roca que cruza el río, y ahí es donde bajaremos al cauce.
Un primer resalte de 2 metros y comienza el remojón. Un poco más adelante nos encontramos con un muro de una presa, y sin dudarlo nos agachamos y pasamos por el pequeño hueco para que el río siga su camino.
Nos encontramos con unos resaltes que bajamos con el culo, pero no son muy resbaladizos.
Pasadas las primeras culetadas, llegamos el primero de los 4 rápeles que haremos. Son 9 metros perfectamente equipados con una reunión de 2 parabolts y cadena con argolla.
Unos metros más adelante está el segundo rápel, de 18 metros, pero al verlo tan fácil para destrepar no pensamos en buscar la reunión y nos lo destrepamos, sin darnos cuenta de que hay alguna reunión por algún sitio.
Llegamos hasta un pequeño resalte en el que hay una cuerda instalada con no muy buena pinta, y bajamos ayudandonos con ella.
Unos resaltes más tarde nos encontramos en el mayor de los rápeles, con 21 metros, una cascada bastante tumbada pero de gran belleza que bajamos resbalando como si fuera un tobogán pero con la cuerda en el descensor.
Pasados estos 21 metros, el descenso pierde verticalidad, convirtiendose el cauce en una serie de toboganes y resaltes donde pasar un buen rato intentando salir ilesos.
El más llamativo es un tobogán de 7 metros que con algo más de agua seguro que hubiera sido más divertido pero aun así, repetimos un par de veces.
Después encontraremos un pequeño rápel de 7 metros, de esos en los que es inevitable comerte todo el chorraco de agua y que son tan divertidos, sobre todo cuando ves a los demás.
Poco más nos puede ofrecer ya el barranco, aunque sigue siendo bastante bonito y en ocasiones nos envuelve por completo entre paredes.
Llegamos al final del recorrido, pues pronto veremos las vías de escalada y la casa abandonada, junto a la cual está el último rápel, muy pequeñito, y un tobogán que pone fin al descenso.
Después del tobogán, salimos antes de cruzar bajo el puente bajo la carretera.
Entre aproximación y descenso, hemos invertido algo menos de 3 horas.
Croquis del barranco, como siembre en barranquismo.net
Salimos a las 8:10 del coche, y volvemos a las 11, listos para un descansito y darle caña al Cicera.
Etiquetas: barrancos, niphargus
Publicado por Barbo en martes, julio 06, 2010 0 sartenazos
viernes, 2 de julio de 2010
Barranco Ajan - Vega de Pas
28 Junio 2010
El Barranco de Aján se encuentra en Vega de Pas. A pesar de encontrarse a tan sólo 2 horas de Burgos, núnca habíamos realizado el descenso de este barranco. La zona tiene otros ríos en los que practicar el barranquismo, y este descenso se puede combinar con el Yera 1 y Yera 2, que estaban secos cuando fuimos.
Es un descenso sencillo, que con un caudal normal, lo puede realizar cualquiera, y a pesar de su caracter abierto, que permite salirmos en cualquier momento, es de gran belleza, como toda la zona de Vega de Pas.
Para este barranco no necesitaremos la combinación de vehículos, ya que se aparca en el final del mismo. Desde la carretera que va de Vega de Pas al puerto de Estacas de Trueba cogemos un camino que baja junto a una casa, metros antes del cartel del kilometro Nº3. Bajamos unos metros por ese camino y aparcamos los vehículos. Comenzamos la aproximación con el río a nuestra derecha, pero unos metros más adelante cruzaremos un puente que nos deja en el lado derecho del río (según baja), y por ahí continuaremos hasta terminar la aproximación.
Aunque en los croquis que encontramos en barranquismo.net, la aproximación la marcaba de 45 minutos, en 35 minutos nosotros ya nos habíamos pasado de largo el punto de entrada, y nos comimos un buen trozo de río sin mucho interés. En nuestro caso, entramos en un punto donde hay dos puentes muy juntos, cerca de lo que creo que es la cárcel del tunel de la Engaña.
Una vez en el cauce, vamos descendiendo poco a poco por el pedregoso río, a veces con un poco de dificultad porque tiene alguna zona resbaladiza. Debemos bajar durante 10 minutos para encontrar un primer pequeño salto de 2 metros. Le sigue algún que otro tobogán y algunos saltos que forzamos saliendo del agua y subiendo por los laterales.
El avance es entretenido, en algunas zonas se estrecha un poco, hay que hacer pequeños destrepes y poner atención para no dejarte los piños en algún resbalón. Pero parece que nunca llegarán los rápeles, así que seguimos haciendo pequeños saltos de un par de metros o 3. El último de ellos, tiene un tronco en mitad del cauce, y vemos que ya aparece en el croquis. Hemos necesitado mas de media hora para llegar hasta allí desde el punto donde comenzamos el descenso.
Y por fin, llegamos al primer rápel, de 8 metros, en el que ponemos la cuerda y tan sólo baja por ella Morete, que comprueba la profundidad de la poza. Una vez confirmado que no es peligroso, saltamos uno tras otro, incluido Morete que sube de nuevo por el lateral, y alguno más que tenemos ganas de más saltos.
El sitio es realmente bonito, y el poder avanzar por el río en completa soledad y sin prisas por llevar otros grupos pisandote los talones, es algo fantástico. Todo nos lo tomamos con muuucha calma.
Un poco más delante encontramos el segundo rápel, de 10 metros que según las reseñas, se puede saltar, aunque nosotros no lo vimos bien como para hacerlo, creo que por una repisa rocosa que había que esquivar.
La siguiente dificultad es una cascada de 5 metros, que visto desde arriba parece que está genial para saltarla, pues parece profundo, pero nada mas lejos de la realidad, pues a la hora de la verdad el agua no nos llega ni a la cintura... menos mal que todavia nos queda algo de cerebro y alguien comprueba antes de saltar.
Tras ensacar la cuerda nos espera una buena zona sin apenas interés, pequeños resaltes o toboganes con zonas estrechas bastante bonitas, pero nada reseñable. Desde este último rápel hasta el siguiente tenemos unos 700 metros de zona "muerta" donde se pierde un poco la intensidad del descenso. Por eso buscamos cualquier cosa que pueda ser un poco entretenida, pasamos bajo una roca a modo de sifón, pero no hay mucho más que hacer. Parece que las empresas de aventura se salen del cauce en este tramo para recorrerlo por el camino de aproximación.
De nuevo, cuando ya estamos un poco cansados de andar por el río, llegamos a otro punto interesante, en este caso un saltito de 8 metros según los croquis, aunque yo diria que era menos. Algunos rapelan y otros saltamos porque estamos sin ningún problema.
Pocos metros más adelante se encuentra el siguiente rápel, bastante tumbado y resbaladizo. Por la parte izquierda parece que se podría intentar bajarlo como tobogán, pero tiene unos escalones en los que igual te dejas el culo.... pero quizás si se baje de esta forma. Como en todo el descenso, la vegetación es abundante y el paisaje muy bonito.
De nuevo tenemos una zona en la que debemos caminar por el río, aunque ahora más entretenido por tener zonas estrechas donde el agua toma más fuerza.
Llegamos al tobogán de 7 metros, que no vemos a la primera y saltamos por la derecha, una vez abajo, remontamos el tobogán con una trepadita para bajarlo una y otra vez. Si saltamos, debemos tener cuidado de no comernos el arbol que hay atravesado sobre la poza.
La posibilidad de repetir o evitar cada salto y cada rápel es una característica reseñable de este barranco, ya que cualquier persona puede hacerlo y en los puntos que no vea claro puede salir, o si por el contrario somos unos culos inquietos, podemos saltar y saltar hasta que nuestros compañeros estén hartos de nosotros.
El descenso del Aján termina con un último rápel de 10 metros en un tramo bastante engorgado. También se puede buscar el salto por la derecha, saltando en diagonal hacia adelante de forma que buscamos la zona más amplia para la recepción.
Unos metros después nos salimos del cauce para volver al camino de aproximación y en 5 minutos estamos en los coches de nuevo. Nos vamos con un muy buen sabor de boca, hemos disfrutado como niños y sólo hemos encontrado a una persona en el barranco.
Nosotros tardamos media hora para la aproximación y 4 horas para el descenso. Todo ello con la mayor calma del mundo y siendo un grupo de 8 personas.
Después, solo queda ir a Vega de Pas, para comprar unos sobaos, una buena quesada y tomar una cerveza con los compañeros de aventuras.
Etiquetas: barrancos, niphargus
Publicado por Barbo en viernes, julio 02, 2010 0 sartenazos
jueves, 10 de junio de 2010
Barranco Artazul
En las últimas semanas me he acercado a realizar el descenso del Artazul en varias ocasiones, y en cada una de ellas las condiciones han sido completamente diferentes.
La primera vez ha sido al dia siguiente de realizar el Diablo Zulo, encontrando un caudal normal tirando a bajo, el día 2 de Mayo. La siguiente ocasión fue 7 días después, el 9 de Mayo, tras una semana de intensas lluvias. En esta ocasión nos metimos en el barranco, hicimos el primer rápel y nos tuvimos que retirar antes de hacer el segundo porque el agua tenía tanta fuerza que nos impedía llegar a la reunión con seguridad. Hay que decir que retornar los 50 metros de pequeños toboganes, nos costó bastante. Por último el día 6 de Junio volvimos para encontrarmos con un caudal muy pobre pero al menos sin agua estancada.
Las fotos son las del 2 de Mayo, pues son las que tienen un caudal aceptable.
Ese día teniamos que estar a las 4 de la tarde en Burgos, de modo que tocamos diana a eso de las 7 de la mañana, si si, las 7, y a las 8 y algo estábamos en el cauce con los neoprenos puestos. Hay que decir que nos costó bastante enfundarnos los neoprenos mojados a esas horas intempestivas. A las 11:30 salimos del barranco y llegamos con tiempo suficiente a Burgos.
Como a quien madruga dios le ayuda, no encontramos a nadie en el barranco y disfrutamos de total soledad, como era de esperar. Yo personalmente me lo apunto para hacerlo así siempre, prefiero madrugar un poco que comerme atascos y sufrir adelantamientos no deseados y poco ortodoxos como en el Diablo Zulo.
El barranco empieza fuerte con un rapel de unos 33 metros, en el que ya han perecido varias cuerdas por alguna laja que cortante. Nosotros las últimas veces rapelamos desde la última reunión de la zona derecha, después del trozo del pasamos de cuerda, y no hemos tenido ese problema. Eso sí, el último debe estar al loro para que la cuerda pase por el mejor sitio si no queremos sufrir un enganchón del nudo al recuperar.
Después del rapel y 200 metros de pateo, entramos en la zona “non stop”. Con un caudal normal, es todo disfrute, tendremos varios saltitos, unos cuantos toboganes y rápeles cortitos hasta la salida del barranco, con su impresionante cascada de 45 metros.
La última vez que hicimos el Artazul, casi sin agua, rapelamos desde la reunión que se encuentra a la izquierda, en frente de la mega-reunion con mega-pasamanos. Bajamos 3 personas sin incidentes, pero al bajar la 4 y recuperar la cuerda, recibimos de regalo una cuerda con la camisa completamente desgarrada, dejando visible el alma de la cuerda en un tramo de medio metro. Suponemos que daño la camisa en alguna arista y con el chicleo de la cuerda la rasgó por completo. Parece que el alma de la cuerda no sufrió daños y nuestra integridad física no estuvo en riesgo, pero no volveremos a rapelar de esa reunión. Ahora en vez de una cuerda de 45, tenemos una de 17 y otra de 27 ;-)
Etiquetas: barrancos, niphargus
Publicado por Barbo en jueves, junio 10, 2010 0 sartenazos






























































