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lunes, 22 de agosto de 2011

Vídeo de la ferrata de Liaucous

El vídeo de la ferrata de Liaucous, para ver la descripción, click aquí.

Puedes ponerlo en 720 para verlo en HD

viernes, 15 de julio de 2011

Ferrata Liaucous, Francia


Puedes ver el vídeo aquí.

La ferrata de Liaucous es una de las ferratas por excelencia de Francia, o al menos esa es la conclusión a la que llegué tras una busqueda de ferratas de camino a Grenoble. En la web le deandar.com dan una nota muy alta y la califican de Extremadamente Dificil, algo que corroboré en otras webs.

 Con esas referencias no puedo resistirme a meterla en el planing barranquista a pesar de tener una muñeca lesionada y no saber si seré capaz de subirme a la primera grapa.

La ferrata se encuenta cerca de Millau, y en la zona tenemos enormes posibilidades para los deportes de aventura, escalada, vías ferratas, descenso de barrancos, canoas...


Para llegar a la ferrata debemos ir hasta el pueblo de Liaucous, donde unos enormes carteles nos indican la dirección para llegar hasta ella. Con el coche subimos hasta la parte más alta del pueblo, donde se encuentra una Iglesia y el cementerio, y parking habilitado para los ferrateros.

En la parte trasera del cementerio encontraremos un cartel con el recorrido de la ferrata, ahí ya vemos que dispone de tramos comunes y otros tramos en los que podemos elegir entre ir por una sección dificil o por otra más fácil.


En 10 minutos estamos en la base de la pared y comenzamos a ascender, para tomar el primer tramo difícil, que consiste en subir por una pared algo desplomada.




 No es dificil pero es un tramo mantenido de unos metros que hace que se te calienten los brazos.




Rápidamente llegamos de nuevo a zona común, donde encontramos un pequeño puente, un pasamanos y otro puente tibetano de unos 15 metros.






Pasado este puente, debemos atravesar otro de un par de metros y entrar en una cavidad de la que rápidamente salimos por una chimenea y de nuevo tendremos la opción de elegir entre el recorrido fácil o el difícil.




 Hay que decir que en los carteles está indicado como itinerario Extremadamente Dificil ó itinerario Poco Difícil.


Debido a mi muñeca y con gran pesar en mi corazón, subí por la parte más facil, mientras parte del grupo subía por la difícil, siendo este el tramo más complicado del recorrido. Para acojonar un poco, en los carteles de ese punto pone que no entres en el tramo si no estas seguro de poder hacerlo, que es ultra mega super complicado y que por cada vez que dudes matarán un gatito...


 En esa parte se asciende  hasta llegar a un bombe en la roca, que se evita con un pequeño puente para llegar a un trozo desplomado de unos pocos metros, siendo este el paso más complicado, que nuestros compañeros subieron sin ninguna dificultad y a toda pastilla.





Superado el desplome, se pasa sobre el bombe  haciendo una travesía aerea y rápidamente la ferrata se une de nuevo en uno de los tramos comunes.


En un giro nos encontramos con un puente de madera y nuevamente una bifurcación donde elegir la dificultad que queremos tomar.



 A la derecha, el recorrido difícil, con otro puente y un recorrido aéreo.




 Por el lado fácil, se rodea un bloque de roca y se sube por una pared vertical hasta unirse con el otro tramo.


Al llegar arriba encontramos un cartel que nos indica el camino para llegar hasta la tirolina de 60 metros (no se si realmente serán tantos), uno de los puntos más esperados de la ferrata.



Una vez aquí, si tenemos polea para tirolina de cable, pues nada, cabo de anclaje a la polea y a volar. Si no lo tenemos, hay 2 opciones, esperar a que alguien te deje usar la suya (estilo gorrón), o rodear por un camino que va paralelo a la tirolina.


Hay que tener en cuenta una cosa, la tirolina es muy horizontal y con el modelo normal tandem de Petzl difícilmente llegaremos al otro lado, así que nos tocará remontar unos metros con la mano.

Cuando llegamos había un grupo que la esta haciendo con una empresa y ellos llevaban el modelo Tandem Speed, que es el que lleva rodamientos y llegaban con buena velocidad hasta el otro lado de la tirolina. Además el guía levantaba el cable con el hombro para que cogieran un poco más de velocidad.



Este es el punto final de la ferrata, y tomando un camino a la izquierda, subimos un poco para luego descender entre peñascos y llegar al parking en media hora más o menos.

En conclusión una ferrata no tan temible, muy muy bien equipada, en un bonito lugar y situada en un paraje con una roca fantástica, es una pena que no hubiera unas vías de escalada por ahí, porque la roca lo merece....

Para terminar y quitarnos el calor, nada mejor que bajar con los coches hasta el río y darse un buen baño.

martes, 10 de mayo de 2011

Ferrata de Ronda


Para los días que pasamos en Andalucía teníamos preparadas algunas ferratas para hace por la zona, aunque desgraciadamente sólo pudimos hacer una de las que parecían menos interesantes, situada en el pueblo de Ronda.



En la zona hay varios itinerarios equipados, y podemos encontrar las reseñas en esta web: Sulayraventura



La ferrata que nosotros hicimos tiene como principal y casi único aliciente, el lugar en el que se encuentra, pues nos llevará a recorrer las paredes cercanas al turístico puente de Ronda.



En las reseñas marca 80 metros de desnivel y un itinerario de 45 minutos, pero nosotros lo hicimos en unos 20 minutos, con calma y tirando un montón de fotos, por lo que el recorrido se hace extremadamente corto.




Parece que esta ferrata es en realidad un el reequipamiento de una vía de acceso a los muros, que fue utilizado para realizar trabajos en ellos. No me hubiera gustado tener que moverme por ahí sin cable alguno, ni arnés, ni nada....



De cualquier manera, aunque corto, esta vía ferrata resulta espectacular por las vistas que tendremos del pueblo, y merece la pena una visita si estamos por la zona.

martes, 3 de mayo de 2011

El Caminito del Rey




Durante nuestra estancia en El Chorro, no pudimos dejar pasar la oportunidad de hacer el famoso Caminito del Rey.



Hubiera sido fantástico poder escalar alguna vía durante el recorrido del caminito, pero era imposible por el tremendo viento que había en la zona.


Salimos prontito para no encontrar mucha gente y resultamos ser los primeros en entrar ese día, todos con arnés, casco, disipador de ferratas (aunque no es del todo necesario, pues con 2 cabos de anclaje podría valer) y una cuerda para poder rapelar a la salida del Caminito y no tener que destrepar los primeros metros.


El comienzo del Caminito es quizás la parte más complicada, pues hay que pasar por unos hierros anclados a la pared que nos hacen las veces de escalones y una serie de grapas para las manos, todo ello asegurados a una cuerda fija, en vez de cable que es lo habitual durante el recorrido



Pasados los primeros metros, tenemos una trepada con clavijas y grapas que no está protegida con cuerda ni con cable, por lo que debemos extremar las precauciones.



Tras la trepada, ascendemos al nivel original del caminito, encontramos la sirga de metal que nos acompañará casi todo el trayecto.




En pocos metros nos encontramos el primero de los puntos en los que el suelo se ha desprendido y sólo queda el tramo de vía suspendido en el aire. Estas son las partes mas espectaculares aunque no tienen mayor dificultad, siempre y cuando no tengamos vértigo, en cuyo caso, no estaríamos en el lugar mas apropiado.





 Un poco más adelante cruzamos el puente y nos topamos con una placa en memoria de tres chicos que murieron en 2000 haciedo una tirolina sobre un cable que no aguantó aun sigue colgando en la pared.




Continuamos anclados al cable, disfrutando del lugar y pensando cómo se lo montaron para construir ese camino flotante hace 100 años.







Hay alguna zona en la que encontraremos agujeros en el suelo, y no da mucha confianza pisar cerca, no sea que nos colemos o el suelo se hunda bajo nuestros pies y nos peguemos un buen susto.








En un ratito llegamos al final del primer cañon y nos damos la vuelta, para hacer el mismo recorrido, pero en esta ocasión montando un rápel desde el final del camino y llegar al suelo en vez de destrepar el tramo en el que no hay cable y además esquivando a la gente que viene.