miércoles, 21 de abril de 2010

Escalada deportiva en Mallorca. Parte I

Esta Semana Santa de 2010, como todos los años, hicimos un viaje escalador para conocer nuevas zonas donde subirnos a las paredes. El destino elegido para este año: Mallorca.

"El mítico arco psicobloquero es Es Pontas"

Allí podemos encontrar todos los ingredientes para unas buenas vacaciones, buenas vías, multitud de zonas, posibilidad de hacer psicobloc, playitas y calas para nosotros solos....

Así pues, compramos billetes de avión de Burgos-Mallorca, ida y vuelta por 155€ con la comodidad de coger el vuelo a 5 minutos de casa, que lujazo!!!

Dia 1 - 28 Marzo

Con un equipo de 7 personas alquilamos un par de coches en rentacarvanrell, por 217 € la semana por automóvil. Nos dieron una Partner a estrenar y un super 308 Space Wagon, con los que recorrer la isla a nuestro antojo.
Manu, Romo, Petra,  yo, Saúl, Zon y Chemita: el equipo White Diamond

Con los coches y la idea de vivaquear por las noches, comenzó la aventura de descubrir la roca de Mallorca, con la ayuda de los libros de deportiva y psicobloc de Miguel Riera.


Nuestro destino inaugural fue Cala Magraner. La primera sensación al llegar al parking no fue muy grata, puesto que habían robado en uno de los coches aparcados y los dueños del coche estaban buscando entre la maleza un bolso que horas antes se encontraba en el coche saqueado. Después de dejar los coches en el lugar mas discreto posible, llegamos a la cala por la noche y no pudimos evitar hacernos 4 o 5 vías  nocturnas a la luz del frontalDormimos en la playa, con la humedad dentro del cuerpo, porque si dejabas cualquier cosa sobre el suelo, en 5 minutos estaba completamente empapado.

Día 2 - 29 Marzo


Tras amanecer junto al mar disfrutamos de unas buenas vías de primera mañana antes de que llegara todo el mundo a escalar.
 Saúl con el resto de la escuela al fondo

 Petra encadenando

Al mediodía, dejamos la cala para conocer la cercana y una de las mas famosas zonas de psicobloc: "Cala Barques".
 Romo y Manu en Cala Barques

Allí descubrimos varias cosas. La primera es que el agua de Mallorca en Semana Santa, no está precisamente calentita, mas bien está fría de cojones. La segunda es que si se te han encogido los huevos al meterte en el agua, lo vas a tener chungo, porque vas a necesitar doble ración de pelotas para escalar sobre el agua. Para romper el hielo nos tiramos al agua desde unos resaltes  y con algo de dificultad y bastante terror conseguimos subir hasta arriba de las paredes siguiendo el magnesio. Pero el gran gozo y alegría, desapareció rápidamente, en concreto cuando nos dimos cuenta que no habíamos subido por una vía, sino por el destrepe. Yo personalmente creo que hay que echarle pelotillas para destrepar por ahí.

  "Encuentra a los 3 escaladores"

Nosotros tiramos la cuerda desde arriba para medir la altura y nos salieron unos 13 metritos de nada. Aunque no estamos hechos para el psicobloc, hay que decir que el sitio es muy guapo y merece la pena sentir la sensación de cagarse de miedo a 10 metros de altura subiendo un simple destrepe, jejeje.

Saúl saltando

Comentar que en la cueva de Cala Barques nos encontramos una desagradable sorpresa. En la entrada encontramos alguna silla, una tienda de campaña, neveritas, sartenes, cazuelas y demás utensilios que indicaban que alguien vive ahí, pero todo en un estado más que lamentable. Mierda por todas partes, latas tiradas por el suelo, basura hasta decir basta... Por las cosas que había seguro que una o varias personas de las que están ahí son escaladoras. Personalmente no me importa si alguien quiere vivir en una pequeña cueva en la playa, pero si tu filosofía es que el Planeta es de todos, no seas tan guarro y deja que los demás disfruten del sitio en vez de llenarlo de desechos, porque esa cueva bien podría ser objeto de un reportaje de España Directo. Luego que no se asuste nadie si nos asocian a los escaladores con cualquier cosa que no somos. Nosotros vivaqueamos toda la semana por diferentes lugares de la isla, pero no dejamos rastro ninguno.

Otra cosa curiosa es que para acceder a la cala se pasa por una puerta en la que vimos una plantilla de la catedral de Burgos, y un poco mas adelante otra de ... ¿el abuelo de Amando, el tabernero de "el Patillas"? (para el que no lo conozca, "El Patillas" es uno de los bares mas auténticos y conocidos de Burgos.



Para terminar el segundo día de nuestro viaje nos dirigimos hacia Formentor, por suerte, cerca del Mirador de Colomer encontramos un fantástico lugar para dormir, tan bueno que pasaríamos allí dos noches consecutivas. Se trata de unas instalaciones ¿militares? abandonadas, a pocos metros de la  Torre d'Aberctx.

Luna llena desde la torre

Día 3 - 30 Marzo

Despertando

Vista del mirador de camino a los sectores de Sa Creveta


En nuestro tercer día en la isla nos acompañó un terrible viento que nos impidió escalar tanto como hubiéramos querido. Para empezar, intentamos un V que hay en el propio mirador, pero después de descolgarme unos metros, me retiré porque el viento complicaba mucho las cosas.

 En la vía del mirador

Después fuimos a la zona de Sa Creveta, donde encontramos un diedro resguardado en el que hicimos un par de vías bastante chulas, que eran algo así como V+ y 6a+.

Manu y Romo al fondo

Al agotar las vías protegidas del viento por el diedro, fuimos al sector mas cercano, formado por una gran placa tumbada, pero sólo hicimos 2 vías por lo incómodo que se hacía aguantar el fuerte viento.

Chemita en una via

Decidimos probar otra escuela con la esperanza de que estuviera más resguardada del viento, en este caso le tocó el turno a El Fumat, donde sólo un par se atrevieron a escalar. El resto bajamos a la Cala Figuera, 5 minutos andando desde el sector, que sí que estaba protegida del viento y allí pasamos una agradable tarde al solete.

Cala Figuera


Terminamos el día en nuestro pequeño hotel gratuito con vistas al mar, una buena cena para cargar las pilas y a dormir esperando que el viento nos deje disfrutar de la isla a la mañana siguiente.

Las vistas desde la ventana del "hotel"

Servicio de catering del hotel



Día 4 - 31 Marzo

Comenzamos viendo el amanecer en un lugar privilegiado, junto a la torre del mirador disfrutamos de unas fantásticas imágenes del sol apareciendo entre las nubes. El viento ha cesado y parece que hoy sí que escalaremos tranquilamente.

Amaneciendo

Nos despedimos del que ha sido nuestro refugio por 2 noches para seguir nuestra ruta hacia nuevas escuelas de escalada. La carretera se convierte en una montaña rusa entre montañas y barrancos, acercándose y alejándose de la costa a ratos.

Nuestro destino es una pequeña escuela que nos hará disfrutar mucho más de lo imaginábamos. Se encuentra en Port de Sóller, y se llama S´Atalaia. En principio pasaríamos allí la mañana para ir por la tarde a otro lugar, pero finalmente estuvimos todo el día metidos en sus paredes.

 Las vías de Port de Soller


Allí probamos algunas de las mejores vías del viaje, fantásticas para encadenar a vista, desplomadas y con un montón de cazos uno tras otro hasta la cadena a 30 metros de altura.

Saúl en el 6C

Estuvimos probando vías de sexto grado, pero la escuela cuenta con un montón de vías más duras en las que veíamos a los guiris luchar sin hacer un solo ruido de queja.

Yo mismo en la via

Romo se cuelga de una reunión y nos hace unas fotos encadenando unos 6b´s y 6c´s hasta que no le aguantan los riñones ;-D

Chemita con cara de esfuerzo

Terminamos con un 6C+ que tiene una pinta muy buena, pero solo tienen energía para darle Manu y Chema, que aunque no encadenan hacen unos pasos muy guapos.

El Chema en el 6C+

Sin duda esta escuela nos ha encantado. Bastante tarde salimos de ella para hacer una comida-merienda-cena, y el mejor sitio que encontramos es en un área de descanso de la carretera, donde nos ponemos las botas.

Tampoco fue fácil encontrar un sitio para dormir esa noche, y tras varias vueltas, nos decidimos por otro área de descanso cerca de las siguientes escuelas a visitar.

jueves, 25 de marzo de 2010

Video de Alexander Huber en la Murciana

Video del Huber en Riglos...

jueves, 18 de marzo de 2010

Circo de Gredos



El fin de semana del 13 y 14 de Marzo, fue nuestro primer contacto con Gredos, un lugar relativamente cercano y completamente desconocido para nosotros. A sólo 3 horas y cuarto de Burgos, tenemos un paraje precioso en el que practicar actividades de montaña.


El viaje comenzó el viernes por la tarde, donde 6 personas ponemos rumbo a la plataforma de Gredos, lo que viene siendo un gran parking que a las 10 de la noche ya estaba repleto de furgonetas. Allí pasaríamos la primera noche, 3 de nosotros en una tienda de campaña junto a los coches y otros 2 y yo vivaqueando sobre el propio suelo del parking. Para nuestra sorpresa, de madrugada llegó la Guardia Civil y se puso las botas denunciando a todo aquel que estaba durmiendo en coches, furgonetas, caravanas y tiendas; resumiendo los únicos que nos libramos fuimos los 3 que estábamos vivaqueando al raso. Incluso denunciaron al propietario de un vehículo que tenia el coche con las ruedas fuera de los dibujos marcados en el suelo para aparcar. Es genial que los cuerpos del orden se dediquen a aleccionar y hacer cumplir la ley a todos aquellos que nos dedicamos a delinquir los fines de semana durmiendo malvadamente en nuestros vehículos en incluso en el suelo a 6 grados bajo cero. En fin.... no sirve de nada intentar entender estas actuaciones... mas aún cuando luego ves el estado del mimo parking el domingo por la tarde, petado de domingueros que dejarán su mierda tirada y posiblemente no se separen más de 100 metros del parking.

Después de ese fantástico despertar, nos encaminamos al refugio Elola, uniéndonos al enorme reguero de personas que se dirigen hasta el circo cual procesión de Semana Santa.



El buen tiempo nos acompaña y muy pronto seremos obsequiados con unas fantásticas vistas del circo, mucho más bonito de lo que imaginábamos, y con una enorme cantidad de nieve tapizando las paredes de los picos.



Montaremos las tiendas bastante separados del refugio, y empleamos la tarde del sábado en escalar algunos pequeños resaltes frente al refugio, y  hacer alguna práctica de aseguramiento sobre nieve.






En cuanto el sol desapareció, la temperatura comenzó a bajar de forma vertiginosa, y nos hizo terminar muy prontito en los sacos de dormir. Nuestros compañeros se resguardaron en las tiendas mientras que Ratilla y yo decidimos vivaquear al raso para probar los sacos de dormir. Esa noche es la temperatura rondaría los -10ºC y no pasamos mala noche con los Nanga Parbat de Diamir, aunque resultó algo molesto una pequeña nevada mañanera que nos caía en la cara.




Mientras los montañeros burgaleses que se encontraban por la zona empezaban su actividad a las 7 de la mañana, nosotros seguimos tirados en los sacos de dormir. Parte de nuestro grupo, 2 Ricardos y Natalia tampoco madrugaron mucho pero si hicieron una ascensión mientras que los vivaqueadores simplemente nos dedicamos a pasar la mañana tranquilamente observando a la gente, montañeros, esquiadores, y demás personal que compartía con nosotros ese bonito paisaje. Aunque fue el día más dominguero que hemos pasado en muchííísimo tiempo, fue fantástico estar relajados sin hacer nada y solo disfrutar de la belleza del circo. Por supuesto, practicamos uno de nuestros deportes preferidos, que es estar de palique con todo aquel que esté dispuesto a ello, y además encontramos a varias caras conocidas, como varios miembros del club de espeleo Niphargus o Juanjo Cano, de Paredes del mundo, al que conocimos escalando la Aguja Dibona.



Después de dominguear todo lo que pudimos y más, salimos del circo y en hora y media estábamos en el coche para emprender la vuelta a casa, aunque con muchas ganas de volver de nuevo a este mágico lugar.

Triplete de Hielo, Vinuesa otra vez

14 y 15 Febrero 2010

Después de fines de semana consecutivos en la Laguna Negra de Vinuesa nos juntamos un buen grupo para ir a dormir al refugio que hay en la misma laguna, y así aprovechar la semana de frio intenso para seguir con el hielo que tanto nos ha enganchado. En total somos 8 personas, que no está nada mal. Salimos de nuestras respectivas ciudades el sábado por la mañana, y nos encontramos cerca de Vinuesa para subir todos juntos hasta el refu.
Subimos los coches hasta donde podemos por la nieve y seguimos andando esperando encontrar bien de hielo para picar.



Mientras subimos, un grupo de gente nos dan envidia con las motos de nieve, imaginando lo cómodo que sería subir las mochilas con esos aparatos infernales. Para cuando llegamos al refugio, la niebla no deja ver las paredes. Dejamos las mochilas y nos dedicamos a coger algo de leña para cuando se haga de noche, tarea que resulta complicada con la gran cantidad de nieve que hay.

El tiempo comienza a mejorar y desaparece la niebla, lo que me permite ver que hay muchísimo más hielo que la semana pasada y la anterior.

Se ha formado una enorme columna de 60 metros, completamente vertical, en la parte derecha de las paredes. Varias personas nos confirmarán más tarde que esa formación hacía unos cuantos años que no se podía ver así, con hielo hasta el suelo y aparentemente lista para ser escalada.

Para un primer contacto nos dirigimos a los resaltes tumbados que ya probé la semana pasada, y ahí terminaremos el día.



Volvemos al refugio que se encuentra casi tapado por la nieve, en uno de los laterales, la nieve llega hasta la mitad de las ventanas. Prendemos un buen fuego y cenamos, para ir pronto a dormir.



A las 9 de la noche, despues de varias horas con el fuego encendido, teníamos -2ºC dentro del refugio, asi que no quiero pensar la temperatura que hizo cuando se apagó el fuego a eso de las 11 de la noche. Yo con mis 2 sacos de dormir y ropa térmica, no pasé calor ni mucho menos.



El segundo día algunos se dedicaron a subir al Urbión, y otros continuamos escalando. Ibamos a hacer una gran cascada de 60 metros que se puede hacer en top rop, pero primero decidimos calentar en el resalte junto a la cascada. Después de escalarlo, teníamos que acceder hasta la parte superior de la gran cascada para montar la reunión en algún arbol. Para llegar hasta allí subimos improvisadamente por lo que sesultó ser un pequeño corredor en el que disfrutamos un montón.



Al llegar arriba, resultó ser un poco tarde para escalar la gran cascada, así que bajamos hasta la laguna de nuevo, encontrando un montón de gente que subía por el camino de acceso, algunos de ellos bastante mal preparados sin crampones ni piolets..



Una vez en la laguna vimos que la gran cascada se había roto completamente desde la mitad hasta el suelo, suponemos que a mitad de mañana, después de recibir el sol unas cuantas horas, momento en que escuchamos un gran estruendo que creímos sería era un alud pero en ese momento no atinamos a saber de dónde venia. Menos mal que no nos metimos en la cascada, no me hubiera gustado recibir el impacto de 30 metros de hielo en la cabeza.

Después de esto, recogimos el chiringuito y de nuevo a los coches después de un buen fin de semana.

jueves, 11 de febrero de 2010

Picando hielo, de nuevo la Laguna Negra



Otro fin de semana más, volvemos a tierras sorianas, a pinchar hielo en la Laguna Negra.
Varias son las razones por las que ir a la laguna Negra de Vinuesa, y es que se encuentra a algo menos de 2 horas de Burgos, lo cual no es mucho. La aproximación desde el coche supone una hora mas o menos, con muy poco desnivel y muy cómodo, puesto que sólo tenemos que seguir la carretera, cubierta de nieve, pero carretera al fin y al cabo. Esto hace que no exista peligro de perdernos en caso de temporal y así uno se puede arriesgar a probar suerte con cualquier tipo de previsión meteorológica.
Por otro lado no está masificado como Neila, aunque desde luego tampoco es comparable, ya que en Neila tenemos mucho más donde elegir, pero la tranquilidad se agradece.
Para terminar otras dos razones de peso, el sitio es precioso y en caso de problemas tenemos un refugio libre a 20 metros de la laguna, donde poder hacer fuego, resguardarnos de las inclemencias de tiempo o simplemente descansar un rato.



En esta ocasión me acompañaban Petra y Micky, para tener su primer contacto con el hielo. El día estaba nublado pero no hacía nada de frío, durante la aproximación pude comprobar que había desaparecido mucha nieve durante la semana y tenía algo de miedo de que no estuvieran las cascadas en condiciones de ser escaladas. Es posible que tuviéramos unos 5 grados ya en la laguna,  con lo que me temía cascadas chorreando agua por todos los lados.



Ya en la pared se observaba como había menos hielo que el fin de semana anterior, estando mucho más blando, pero no corría nada de agua por ellas. Con estas condiciones era algo más fácil escalar, los hierros entraban mucho mejor en el hielo, y para hacer un top rop, a pesar de la temperatura, teníamos más que suficiente para entretenernos.



Me decidí por unos resaltes algo tumbados a la derecha de la gran cascada. Era perfecto para subir por un lateral y con un gran árbol arriba donde hacer una reunión sin problemas.



Me armo con varias cintas, unos fisureros de “porsiaca”, un tornillo de hielo, cintas express y varios mosquetones de seguridad y comienzo a ascender por el lateral de los resaltes, con buena nieve y la cuerda ya atada al arnés. Llego hasta el árbol con facilidad, ha sido divertido cruzar en travesía por una pequeña repisa antes de llegar al punto de reunión. 



Una vez montada la reunión principal, me desvio otro poco a la izquierda para situarme sobre el centro del resalte y parar la cuerda por un mosquetón anclado a un arbolito, para evitar hacer péndulo en caso de caída.


Micky, que me ha llevado con el reverso desde que he salido, me pilla y me baja de nuevo. Con las mismas, una vez que estoy abajo empiezo a escalar sobre el hielo, porque tengo unas ganas que no puedo con ellas. Como está un poco tumbado, resulta bastante fácil ascender, y en un momento estoy arriba de nuevo, qué lástima que no tenga más altura.



Cuando llego al suelo de nuevo, pregunto quien será el siguiente. Tanto Micky como Petra tienen ganas de subir, aunque no están muy convencidos de poder llegar hasta la reunión, piensan que será difícil esto de escalar en el hielo, por no hablar de fiarse de los piolets, clavados levemente en el hielo. Eso no debe dar nada de confianza, ¿no?



Micky no tarda en responder a mi pregunta, será el quien pruebe suerte en esto de picar hielo. Yo le doy mis piolets, y el me pasa el reverso. Después de unos breves consejos, pues yo tampoco tengo apenas experiencia en esto, empieza a clavar los piolets con felicidad. Cuando ha subido sólo un metro ya está comentando que dan mas sensación de seguridad de lo que esperaba. Gracias a que el hielo no está duro, se entra con facilidad, con ese sonido tan peculiar que hace que pienses que puedes colgar de ahí un camión de 10 toneladas.



Tampoco Micky tiene problemas para subir, y en poco tiempo se planta en la reunión con una sonrisa de oreja a oreja, diciendo que esto del hielo va a ser divertido y todo.



Es el turno de Petra. Con bastante menos confianza que Micky, se hace el ocho, empuña los piolets y se pega a la pared. Los primeros momentos la cuestan bastante, sobre todo el separarse del suelo y clavar los crampones en el hielo; es complicado pasarse a la pared desde la posición de estar de pie. Una vez superado eso empieza a subir, con dificultar para clavar los piolets pero con mucha confianza en los pies, fijando siempre las puntas a la primera, con los talones muy altos pero mucho estilo. Poquito a poco va subiendo y cuando está entrando en la parte final del resalte, donde tumba más todavía y se vuelve superfácil, se le van los piolets y cae. La descuelgo porque está cansada y comienza a quejarse de que la duelen mucho las manos. Al quitarla los guantes vemos que tiene las manos heladas, de tener los brazos en algo y la presión de las dragoneras. Con un poco de comida y calorcito se le pasará en 5 minutos.




Tras reponer un poco fuerzas, volvemos al ataque, en esta ocasión un poco más a la izquierda del resalte, pero después del primer contacto resulta más fácil y se hace extremadamente corta la escalada. Mi reino por 30 metros de hielo!!!



También Micky sube más rápido y mejor que en la primera ocasión, después del primer contacto las cosas está un poco más claras y uno sabe lo que tiene que hacer.

De nuevo Petra se pone a la carga, y ella también consigue llegar a la reunión sin problemas, muy contenta por haberlo conseguido y esta vez con las manos calentitas. Parece que la comida ha ayudado bastante.



Después de algún pegue más, intento meter un tornillo a mitad de vía, algo que presumiblemente sería fácil en una vía tumbada, en la prática no me resulta tán fácil. Tengo que clavar muy bien uno de los piolets para fiarme de él. Una vez bien fijado en el hielo, me anclo a éste lentamente hasta encontrarme colgando completamente de él. Esta operación la hago con el piolet de la mano derecha, la que usaré para meter el tornillo, pero no puedo hacerlo con una sola mano. Dudo entre clavar bien el piolet izquierdo y asegurarme a los dos, dejarle simplemente colgado o yo que sé que. Lo de dejarlo colgado no me convence por si le muevo y se me cae, ya que no me resulta cómodo colgarlo cerca de la cintura y meter el brazo hasta el codo, y finalmente dejo el piolet colgado dentro del mosquetón de mi cabo de anclaje. De esas trazas consigo meter el tornillo y sacarle de nuevo, me incorporo y me coloco para volver a escalar de nuevo. Todo ello con la cuerda por arriba, si hubiera tenido que hacerlo con el último seguro bajo mis pies, estoy convencido que hubiera sido bien diferente la historia :-D Habrá que seguir practicando y aprendiendo.….




Contentos con el resultado del día, recogemos el equipo, hacemos una visita a la cascada del finde anterior, charlamos un poco con la poca gente que queda por allí, y nos vamos. De nuevo, hemos sido los únicos escalando y la lluvia nos ha respetado, aunque hemos pasado más calor del que nos hubiera gustado.



Podemos irnos contentos a casa, una vez mas.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Escalada en Hielo en la Laguna Negra de Vinuesa



Después de un tiempo de inactividad hay que ir poniendose las pilas otra vez, este fin de semana Ratilla y yo estuvimos en Soria, para subir a la Laguna Negra.

Nunca había estado allí en invierno, y me apetecía mucho conocer el lugar con un buen paquete de nieve. Además tenía entendido que se podia hacer algo de hielo alli, y como el tiempo no nos habia permitido escalar en Neila, decidimos probar suerte en Soria a pesar de las malas previsiones metereológicas.



Durante el camino en coche, la cosa pintaba bastante fea, estaba nevando en Vinuesa y alrededores y era probable que la carretera estuviera completamente cubierta de nieve, lo que viene a ser una aproximación de unos 10km. Por suerte pudimos meter el coche un buen trecho  hasta donde se quedó atascado, de modo que con un poco de paciencia y una pala conseguimos darle la vuelta listo para cuando regresaramos. Para entonces, el día habia cambiado, a mejor, y el sol nos acompañaba a ratos. Calculabamos estar a unos 6 km de la Laguna, cogimos la mochila con cuerdas, arneses y demas material, raquetas en los pies y poco a poco ascendimos hasta la Laguna.



El lugar está precioso, lleno de nieve, hasta los quitamiedos están sepultados por la enorme manto blanco y con las raquetas subimos muy comodamente en un paisaje en el que no se ve ni una sola huella. Parece que la suerte nos acompaña.



Una vez llegamos a la Laguna, vemos que somos los únicos allí, aunque al poco llegará un enorme grupo al que hemos adelantado por el camino. Observamos las paredes en busca de algo de hielo que escalar. No hay muchas cosas, pero las hay.



Lo más evidente es una pared pegada a la enorme cascada que se encuentra a la derecha de la Laguna. La cascada tira un montón de agua, pero parece que ese lateral está en condiciones.



Tenemos un buen día, tenemos paredes, tenemos cuerdas y tenemos hielo. Pero lo que no tenemos es experiencia. La idea es practicar algo con la intención de poder meternos en algún corredor y que al menos sepamos por donde nos da el aire. Entre los dos tenemos la enorme cantidad de 2 tornillos de hielo!!! Con esto no creo que podamos hacer maravillas. Al menos unos cuantos friends y unos fisureros nos han acompañado en la subida :-D



Yo soy partidario de subir por un lateral, hasta uno de los arboles, poner una cuerda y hacer un top-rop pero simulando con la otra cuerda que vamos de primeros, parando a meter seguros y esas historias.




Pero Ratilla prefiere intentar subir justo por la izquierda de la cascada que tira agua, escalando de primero, y a pesar de mis recomendaciones de que no lo haga, finalmente se mete a por ello. El resultado de una caída escalando por ahí sería terminar en el agua en caso de que no aguanten los seguros (que es posible que no lo hubieran hecho), y no me apetecía mucho mojarme.



Ratilla conseguirá subir sin tirarme al agua, aunque los dos pasamos algo de miedo y yo un poco de frio, ya que fué necesaria una hora para que  ascendiera los 15 metros que tendría la cascada. En la subida usó un tornillo, dos fisureros, un friend y un puente de hielo que partión en cuanto le dí un tirón. Hay que decir que le echó un par de huevos :-D Reunión en un arbol y para abajo.






Yo subo de segundo, al llegar a la reunión hago una travesía a la izquierda, hasta colocarme sobre un arbolito que está justo encima de la pared cubierta de grueso hielo. Reenvío la cuerda por el arbolito con una cinta plana y un mosquetón de seguridad y me descuelgo, ya por el centro de la pared.





Nada mas bajar le doy un pegue a la cascada. Estoy convencido de que subiré con facilidad, igual que en otra ocasión que estuvimos en Neila. Pero no es así, llevo las dragoneras mal ajustadas y tengo que sujetarme muy fuerte a los piolets, y la pared es completamente vertical, no como las que probamos en Neila. En definitiva, un desastre, en 2 pegues estoy reventado y he llegado a la mitad de la via con muchas dificultades.  Bajo para descansar y la intenta el ratilla, que con mucho menos esfuerzo llega hasta arriba sin caerse.



Vuelvo a intentarlo con poca fortuna y bajo de nuevo para ajustarme bien las dragoneras. Con ellas bien colocadas ya no necesito agarrarme al piolet todo el tiempo, y la cosa cambia bastante, me quedo muy cerca de la cadena pero las fuerzas no me dejan llegar hasta arriba... otra vez será.


De nuevo sube ratilla, esta vez a toda velocidad, parece que le ha cogido el truco, y desmonta ambas reuniones, para rapelar del arbol.



Con la tonteria son las 5:15 de la tarde, asi que nos apuramos a recoger un poco las cosas, bajamos hasta el refugio y alli con un té repartimos el material, metemos las cuerdas en la mochila y nos calzamos las raquetas para bajar hasta el coche de nuevo. Al salir del refugio empieza a nevar un poquito, pero no nos importa porque ya hemos hecho todo lo que queríamos. En algo menos de una hora estamos en el coche, justo cuando empieza a hacerse de noche. Sin problemas llegamos a la carretera y dejamos atrás la nieve.


El día ha superado todas las expectativas posibles y volvemos muy contentos a casa.

jueves, 15 de octubre de 2009

Vientos de cambio

Lo que me esta empujando últimamente no se si son vientos de cambio o un vendaval.

Llevo varias semanas sin actualizar el blog por varias razones que se resumen en una: estoy en paro. Al volver de unas mini vacaciones escaladoras en Benidorm, me quedé sin trabajo y no he tenido muchas ganas de actualizar el blog, peeeeero.... voy a irme poniendo al día.