lunes, 15 de junio de 2009

4 Barrancos en 3 días. Día 1 Mascún

El Jueves 12 de Junio es la festividad del curpillos en Burgos. Para el 95 % de los burgaleses es el día de mayor borrachera del año, para un 5 % puede ser el día de aprovechar y montarse unas mini vacaciones en algún sitio que suele estar abarrotado de gente durante los findes y fiestas nacionales.

Así pues decidimos ir a la Sierra de Guara y hacer los barrancos mas famosos y largos de la zona: el Mascún y el Gorgas negras.

No estábamos muy convencidos de estar físicamente preparados para ellos en un fin de semana, pues los horarios para hacerlos están cerca de las 11 horas cada uno y nos comentaban que sería una paliza enorme.

El primer día comenzamos con el Mascún, pues un viernes no deberíamos encontrar demasiada gente y evitaríamos esperas largas. El equipo para el barranco es Danone, Romo, Nere, Ratilla y yo. A las 7 nos levantamos y a las 8:10 salimos del camping Mascún en dirección al pueblo de Otín, nos esperan entre 2:30 y 3 horas de aproximación.



Tras pasar el famoso delfín giramos a la izquierda y comenzamos a ascender por una pendiente continuada durante un largo rato que nos hace entrar bien en calor.



Al final de la pendiente encontramos unos carteles indicándonos la dirección a seguir hacia Otín, ahora ya subiendo con menor inclinación lo que se hace mucho más llevadero. Mas adelante dejaremos un cruce a la izquierda para ir a Nasarre, que será el que al día siguiente cojamos para ir al Gorgas Negras. Al fondo vemos los picos de Europa y al girar a la izquierda un poquito tenemos una vista fantástica del Cilindro y el Monte Perdido.
Cruzamos el pueblo de Otín con cuidado de no equivocarnos y seguir el sendero circular de la derecha del pueblo que indica Mascún, pero no va a la cabecera del Mascún sino al final, es decir a Rodellar.

Una vez enfilado el camino dejamos a la derecha la entrada al Raisen y se nos van poniendo los dientes largos al ver como aparece el barranco y las paredes enfrente nuestro.


Llegamos a la cabecera a eso de las 11 y nos sorprende ver a un montón de gente esperando para poder entrar. Hay 3 grupos delante nuestro, uno haciendo el primer salto, otro de 6 personas y otro de 7.



Detrás otro montón de gente. Tenemos que esperar algo mas de media hora para comenzar el barranco, que de toma de contacto tiene un salto de 5 metros, seguido de 1 rápel hasta una repisa y ahí un salto hasta una buena poza en la que debemos flexionar para la recepción.



Aquí estamos esperando para poder entrar



El primer salto, pequeñito para calentar motores


Después de esto hay que andar un poquito hasta otro par de rápeles donde encontramos a uno de los grupos que estaban delante nuestro. El guía nos vio ágiles y nos dijo que les adelantáramos haciendo un salto en un lugar donde ellos estaban rapelando. Así hicimos un salto en el que había que apuntar un poco para caer en el sitio correcto y luego un pequeño rapel en el que el guía muy amablemente nos dejó usar su cuerda y salir antes que el grupo.

El paisaje es cada vez más espectacular y las paredes van creciendo a cada paso que damos, es un lugar increíble.



Andando y nadando tranquilamente llegamos a los oscuros de Otín, con cueva incluida que debemos atravesar y salimos a una zona bastante estrecha y espectacular.



En la galería hacemos un rápel, todo con muuucha calma pues llevamos a otro grupo delante nuestro y si corremos demasiado nos tocará esperar en cada paso con cuerda.



Y llegamos a uno de los puntos mas bonitos del barranco, el pozo negro. Hay posibilidad de descender al pozo desde dos rápeles diferentes, uno situado un poco mas alto esquivando una roca encajada, u otro entrando por un pequeño agujero que te hace bajar como si estuvieras en un tobogan pero con cuerda. Por supuesto, elegimos la segunda opción.


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Después de esto, algún destrepe, rapeles, pequeños saltos para entretenerse un rato y continuar por el barranco, que va perdiendo intensidad aunque sigue siendo espectacular en todo momento.


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Al rato decidimos quitarnos los arneses y la chaqueta del neopreno, porque parece que estamos saliendo del Mascún superior y entrando en el inferior. Hacemos algún otro salto, caminamos un rato y entramos en una zona de caos de bloques entretenida de cruzar, buscándote la vida para bajar hasta el agua, pasar las pozas, etc.






Después de esto, ya solo queda andar, andar y andar, hasta que veamos a nuestra derecha el colmillo, que nos indicará que nos encontramos cerca del final del Mascún. En este punto decidimos quitarnos todo el neopreno.



En un ratito estamos saliendo junto al delfín, donde alguno mas fuerte que nosotros estaba trepando para ofrecernos una bonita foto del lugar . En unas 9 horas hemos completado todo el recorrido incluyendo la aproximación, sin necesidad de ir rápido.



Un barranco muy bonito y entretenido que tiene un poco de todo y con razón es uno de los barrancos estrella de Guara. Un 10 para el barranco!!

Como son las 5 de la tarde cuando llegamos al camping, nos damos una ducha para refrescar y tomarnos 4 jarras de cerveza con limon (cada uno).

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